Extraño mi vida antes de ser mamá (y no me hace mala madre)
Extrañar tu vida de antes no significa que no ames a tus hijos ni que te arrepientas de ser mamá. Es una forma de duelo por quien eras. Aquí te ayudo a nombrarlo sin culpa.
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Artículos sobre crianza y maternidad presente, posparto, mindfulness, uso de las pantallas y muchos otros temas que nos importan.
Información que me hubiera encantado encontrar en un mismo espacio cuando me convertí en mamá.
Guías completas
No son artículos rápidos. Son los que cambian la manera en que ves la maternidad.
Aprende qué es la autorregulación emocional, cómo funciona tu cerebro cuando reaccionas y herramientas prácticas para criar desde la calma, no desde el caos.
Gritar no rompe el vínculo. Negarlo sí. Aprende la diferencia entre disculparse y reparar de verdad, y por qué mostrarte vulnerable no te resta autoridad: te la da.
¿Cuánto tiempo de pantalla es sano para tus hijos según su edad? Guía completa basada en evidencia científica y recomendaciones de la AAP, para mamás que quieren acompañar sin culpa y con claridad.
La culpa materna no nació contigo, la aprendiste. Entiende de dónde viene, por qué se siente tan intensa en el cuerpo, y cómo distinguir la culpa que sí te da información de la que solo te agota.
El 70-80% de las mamás experimenta baby blues en los primeros días. Descubre qué son, cómo se sienten y la diferencia con la depresión posparto.
Los niños no crecen porque hacemos más. Crecen cuando damos un paso atrás y confiamos en que pueden. Este verano, el regalo más grande puede ser dejar de ayudarles en todo.
No quieres que se acaben las vacaciones, quieres dejar de sostener absolutamente todo tú sola. Sobrevivir el verano también significa no desaparecer tú en el intento.
Estás agotada de tener a tus hijos todo el día en las vacaciones y te sientes culpable. No estás rota: es burnout materno de verano. Valídate y sostente sin culpa.
Una reflexión honesta sobre las pijamadas: por qué no existe una única respuesta correcta, las preguntas que protegen y el permiso de decidir en paz.
Muchas mamás se vuelven expertas en la felicidad de los demás y pierden de vista la propia. Esta es una guía para reconectar contigo misma sin culpa, sin un viaje y sin otra lista de 'deberías'.
Extrañar tu vida de antes no significa que no ames a tus hijos ni que te arrepientas de ser mamá. Es una forma de duelo por quien eras. Aquí te ayudo a nombrarlo sin culpa.
Necesitar estar sola un rato sin tus hijos no te hace mala madre ni egoísta. Es una necesidad legítima. Aquí te ayudo a pedir ese espacio sin culpa y a explicarlo sin dramas.
Si sientes que no disfrutas ser mamá y te comes la culpa en silencio, no estás rota ni eres mala madre. Aquí te ayudo a entender qué puede haber detrás y por dónde empezar.
Las mamás nos volvemos expertas en la felicidad de los demás y a veces olvidamos la nuestra. Volver a ti no empieza con un viaje ni un retiro: empieza con una pregunta que llevabas demasiado tiempo sin escuchar.
La primera noche que tu hija o hijo duerme fuera también es un hito para ti. Qué hacer con tu ansiedad por la separación, sin culpa y sin transmitírsela.
Tu hija o hijo no quiere dormir fuera de casa y no sabes si insistir. Por qué pasa, cómo acompañar su miedo sin presionar y cómo prepararle a su ritmo.
Qué es una palabra código familiar, cómo elegirla con tus hijos y cómo usarla en pijamadas, fiestas y adolescencia para que pidan ayuda sin pasar pena.
Una guía interactiva de señales para ayudarte a saber si tu hija o hijo está listo para su primera pijamada o campamento, y cómo prepararlos con seguridad y sin miedo.
Qué es un sleep under, un late over y un breakfast bash: tres alternativas a la pijamada que dan toda la diversión sin la noche fuera de casa. Con ideas.
Tu cuerpo carga, abraza y sostiene el día completo. Cuidarlo en vacaciones no es un lujo: es lo que te permite seguir sosteniendo a tus hijos sin desaparecer tú en el intento.
No estás diseñada para sostener sola todo el verano. Pedir ayuda, poner límites con la familia extendida y cuidar tus vínculos no es debilidad, es lo que te permite seguir de pie.
Entre comidas, conflictos y 'estoy aburrido', es fácil perder de vista quién eras antes de que tu día empezara a girar alrededor de tus hijos. Recuperar tu tiempo no es egoísmo, es identidad.
Sin el colegio marcando el ritmo del día, tus hijos pierden el piso que los sostenía y piden más. Sostener sus rutinas básicas y crear un par de rituales simples ayuda a mantener la calma de todos.
Qué es el burnout materno, sus síntomas y fases, cómo se distingue del cansancio normal y de la depresión posparto, y cómo empezar a recuperarte sin culpa.
¿Ayudas a tus hijos más de la cuenta sin darte cuenta? Estas 5 señales te ayudan a reconocer cuándo estás interviniendo de más, y qué pequeño paso puedes dar esta semana.
La línea entre acompañar y sobreproteger es más fina de lo que parece. Las dos vienen del amor. Aprende a distinguirlas y a elegir con más conciencia.
El juego libre no es un lujo, es una necesidad del desarrollo de tu hijo. Descubre qué es, por qué lo necesita cada día y cómo dárselo en la vida real.
El miedo a que tu hijo sufra es completamente normal. Pero a veces ese miedo nos lleva a sobreproteger sin darnos cuenta. Descubre qué hay debajo y cómo soltarlo con compasión.
¿Tienes baby blues o depresión postparto? La diferencia importa más de lo que parece porque la respuesta que necesita cada una es completamente distinta.
La cuarentena termina. El médico te da el alta. Pero tú sigues llorando en la regadera. El posparto emocional dura mucho más de 40 días — y tiene razones neurológicas.
Entre el 8 y el 10% de los papás desarrollan depresión postparto. No se parece a la de las mamás — y por eso casi siempre pasa desapercibida.
Sentirte sola en el posparto, aunque estés acompañada, es más común de lo que crees. Aquí entiendes por qué pasa y qué puede ayudarte.
Tienes paciencia infinita para tus hijos cuando se equivocan. ¿Cuándo fue la última vez que te diste lo mismo a ti? La autocompasión no es debilidad. Es lo que realmente produce cambio.
La culpa de trabajar no viene de que estés haciendo algo mal. Viene de un estándar que no es tuyo. Los datos dicen algo muy diferente a lo que esa culpa te jura.
La culpa materna y la responsabilidad se parecen, pero no son lo mismo. Una te paraliza. La otra te mueve. Aprender a distinguirlas cambia todo.
La comparación en redes no es un defecto tuyo, es exactamente lo que está diseñado para provocar. Entender por qué pasa es el primer paso para salir del ciclo.
¿Qué pones en ese lugar cuando apagas la pantalla? 10 actividades sin pantallas organizadas por edad que realmente conectan a tu familia, sin materiales especiales ni preparación extensa.
Esta conversación no puede esperar a que sean adolescentes. Guía por edad para hablar con tus hijos sobre los peligros del internet: desde privacidad básica hasta redes sociales, sin asustarlos.
¿Cuánto tiempo de pantalla es demasiado para tus hijos? Guía por edades con los números reales según la Academia Americana de Pediatría, más lo que ninguna recomendación te dice sobre el contexto y el contenido.
El uso del celular de los padres afecta el apego, la regulación emocional y la autoestima de los hijos. Esto es lo que dice la investigación y cómo cambiar el ejemplo sin culpa.
No son 21 días. Cambiar un patrón de reacción emocional profundo requiere más tiempo y más compasión. Aquí lo que dice la ciencia y cómo empezar hoy.
La técnica Stop-Drop-Breath en la práctica: cómo usarla en los momentos más difíciles del día, con ejemplos reales y sin promesas de perfección.
No tienes que fingir que todo está bien. Aprende la diferencia entre modelar calma real y aparentar perfección, con frases concretas para los momentos más difíciles.
Tu amígdala ve una emergencia donde hay un berrinche. Entiende cómo funciona este mecanismo cerebral y por qué no eres mala mamá: eres humana.
La diferencia entre una disculpa vacía y una reparación real. Por qué pedir perdón a tus hijos no los malcría ni te resta autoridad, con frases concretas para hacerlo.
La seguridad emocional de tus hijos no depende de que seas perfecta. Depende de que cuando falles, vuelvas. Eso es lo que muestra la investigación sobre apego.
Cada vez que reconoces un error frente a tus hijos, les das algo que no pueden aprender de los libros: que los errores tienen remedio y que el amor no depende de la perfección.
Mostrarte humana con tus hijos no es colapsar emocionalmente. Es ser honesta. Y esa honestidad construye exactamente el tipo de autoridad que dura.